1. Calidez de otoño

    20 octubre, 2012

    Todos los otoños se repite el ritual de la naturaleza y nosotros, siguiendo su ejemplo, dejamos caer nuestras hojas, soltamos todo lo externo y nos hacemos fuertes hacia dentro. Construir lo interno es la tarea de este tiempo de silencio. Volvernos hacia nosotros mismo y recuperar la esencia imperecedera.

    La tierra mullida nos regala sus olores fríos, amortigua la dureza del camino con la alfombra de sus hojas caídas, nos abriga con el fuego de sus troncos. Sus ciclos recuerdan los nuestros, su capacidad de recuperación es igual a la nuestra. Compartamos con ella el placer de ser, la profunda y serena alegría de pertenecerla y pertenecernos. Confiemos en la seguridad de su cobijo, disfrutémoslo.

    En este nuevo otoño volvamos a recoger castañas y setas, a calentarnos las manos abarcando una taza de café. Observemos el vaho de nuestra respiración al caminar. Dejémonos hechizar por el caprichoso movimiento de las llamas. Percibamos el olor a humo y leña y sintamos hasta lo más profundo de nuestro corazón el contacto con la Madre Tierra.


  2. Un paso más

    15 febrero, 2012

    Sé lo que me pasa. Sé que puedo elegir.  Sé que soy dueña y responsable de mis pensamientos y de mi vida. Pero esto ya no es suficiente. Se trata de reconocer el síntoma antes de que aparezca. Saber que una posible tormenta se avecina y estar alerta. Sincronizar cuerpo y mente, lograr equilibrio en la consciencia y en el conocimiento sereno. Intuir la próxima aparición del flujo de la ira, el desprecio, la rabia. Contemplar con serenidad la evolución del pensamiento y las emociones. Gestionarlas en mi beneficio y en el de los otros.

    Herramientas: Reiki, meditación, atención


  3. Aquí y ahora

    31 enero, 2012

    Hay deberes que realizar. Convertirlos en un alegre camino de aprendizaje depende de nosotros. Poniendo la conciencia en el aquí y el ahora. Observando atentamente cada avance y retroceso. Disfrutando de la apasionante aventura de la vida.