1. Tranquilo y atento como una rana

    7 abril, 2014

    Ayer domingo, en el taller de Reiki, los niños han descubierto una nueva herramienta para calmarse. Este era, después del aprendizaje con Reiki, el principal objetivo del encuentro. Siento que es fundamental que los niños aprendan a identificar sus estados de ánimo. Reconocerlos es la única manera de manejarlos.

    Cuando preparaba el taller y con esta idea en la cabeza, me encontré con un libro que os recomiendo, Tranquilos y atentos como una rana, de Elinel Snel, editado por Kairós. Estaba en la sección de meditación padres y niños y ha sido todo un descubrimiento. Viene acompañado de un CD lo que facilita enormemente la práctica de las meditaciones.

    Se trata de observar conscientemente la respiración. De esta forma descubren que no se respira igual cuando estás enfadado que cuando estás alegre, cuando estás nerviosos que cuando estás tranquilo, cuando tienes miedo que cuando confías…

    Con este ejercicio los niños (y los adultos) conectan inmediatamente con el presente. Se alejan del ayer, del mañana o de cualquier problema… Observando el movimiento de su respiración abandonan el bombardeo de la mente, contactan consigo mismo y se hacen más conscientes de su mundo interior.

    Gracias a los niños por darme y enseñarme tanto y tanto en cada encuentro (y a sus padres por traerlos y confiar en Reiki).


  2. Reiki para niños en Madrid

    29 marzo, 2014

    El domingo 6 de abril, los niños tienen una cita importante con Reiki en Madrid. Se trata de un taller lúdico y sensorial en el que contactarán con la energía, aprenderán a identificar y controlar sus estados emocionales, incrementarán su intuición y descubrirán una nueva forma de sentir.

    No lo dudes, dale a tu hijo la oportunidad de vivir esta experiencia, le va a encantar.

    • Edad: de 10 a 13 años
    • Fecha: domingo, 6 de abril
    • Horario: de 12 a 14:00h
    • Dónde: Espacio Theman, calle Eugenio Salazar, 14 – Madrid
    • Importe: 20€ (en caso de hermanos, 10€ c/u)

    Para más información sobre contenidos y objetivos del taller pincha aquí


  3. Niños de Luz

    20 marzo, 2014

    Niños meditando en un taller de Senda de Reiki

    Cada vez con más frecuencia me llegan padres angustiados y niños confusos marcados por el desasosegante diagnóstico de déficit de atención.

    Tenemos unos niños diferentes ¡Desde luego y afortunadamente! Son los nuevos niños de luz con sensibilidad especial, un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna que se debaten entre el impulso de su naturaleza y el mandato de la sociedad en que viven. Estos niños que reciben múltiples estímulos constantemente, interactúan con soltura con las pantallas de última generación y transitan sin problemas por las redes sociales, se dan de bruces con un sistema de enseñanza que nada tiene que ver con su entorno. Rellenar fichas y escribir con tiza en una pizarra (entre otras actividades de parecido atractivo) suena a épocas muy lejanas.

    Afortunadamente, hay excelentes profesionales que gracias a su talla humana y vocación, ofrecen a sus alumnos lo que realmente les puede motivar e interesar con un lenguaje cercano y atractivo repleto de guiños que distienden una clase y crean un sentimiento de equipo. Estos profesores, sin imposiciones ni exigencias, consiguen uno de los logros básicos de la educación, que los alumnos descubran la importancia de pensar, analizar, hacerse o hacer preguntas. Les transmiten la pasión por la vida y el placer producido por la observación con unas herramientas actuales que los niños entienden, integran y manejan perfectamente.

    Padres a oscuras

    Pero ¿qué papel asumimos los adultos? ¿Están en sintonía nuestras palabras con nuestras acciones? Las exigencias de concentración, disciplina, orden o esfuerzo para con los más pequeños ¿corresponden a nuestro estilo de vida? Es probable que si reflexionamos sinceramente lleguemos a la conclusión de que perseguimos metas y utilizamos métodos muy alejados del modelo que inculcamos a nuestros niños. Somos víctimas de la sociedad plural, equívoca y disparatada creada por nosotros mismos donde se premia la posición económica, la apariencia externa, los logros materiales…

    ¿Quién no ha sentido frustración por un sueño perdido? ¿Dónde hemos sepultado aquello que nos acaricia el alma? ¿Dónde el sosegado placer de una mañana de domingo, de una lluvia de estrellas, de un paseo por la naturaleza? Inmersos en una carrera de obstáculos que nos impiden disfrutar del camino de la vida, nos dejamos invadir por el vértigo, la inmediatez, el beneficio rápido. Queremos resultados YA.

    Melodía del corazón

    Una tribu africana tiene la costumbre de cantar a cada niño que nace una canción que le acompañará el resto de su vida. Esa melodía, creada especialmente para él, se convierte en algo así como la melodía de su alma, del centro de su ser que le conecta a sus orígenes y actúa como recordatorio de su naturaleza divina. Así, si en algún momento se comporta de manera ilícita o se aparta del camino verdadero, toda la tribu le canta su canción en la seguridad de que así encontrará de nuevo el sentido de la vida.

    De alguna u otra forma todos llevamos dentro esa “canción” que nos conecta con nuestra esencia. Recuperándola encontraremos el equilibrio y con él la capacidad de transmitirlo a nuestros hijos. Entonces, percibiremos la verdadera naturaleza de ese mal llamado déficit de atención como una intuición y sensibilidad altamente desarrolladas, unos dones especiales y una sabiduría que va mucho más allá que la de la mayoría de los adultos.